La Biblioteca Universitaria: Servicios y Usuarios

 

 
La biblioteca universitaria es aquella que pertenece a una universidad y cuyos fondos bibliográficos están a disposición de los alumnos, para el cumplimiento de sus fines académicos. Coincidimos con la afirmación de James Thompson cuando dice que “la biblioteca es el corazón de la universidad, ocupando un lugar central y básico; como un recurso que es, ocupa y sirve a todas las funciones de una universidad: enseñanza e investigación, creación de nuevo conocimiento y la trasmisión a la posteridad de la ciencia y la cultura del presente” (Thompson, 1990). Del mismo modo, reafirmamos que su función es indispensable para dar cumplimiento al objetivo básico de la universidad: dotar al estudiante de las herramientas básicas para su desarrollo personal y profesional.

Este tipo de biblioteca es muy importante para la formación de los futuros profesionales, por ello deben contar con un acervo completo, especializado y actualizado, especialmente en las áreas del saber que el centro académico imparte. Según la American Library Association - ALA (Asociación Americana de Bibliotecas, por sus siglas en inglés) define biblioteca universitaria como "una combinación orgánica de personal, colecciones e instalaciones cuyo propósito es ayudar a sus usuarios en el proceso de transformar la información en conocimiento". Es por esta razón, que el papel principal de la biblioteca universitaria es el educativo, por tanto, debe ser alejada la imagen de  depósito de libros y salas de lectura y posicionarla como un instrumento dinámico para el aprendizaje y la educación.

Los fines de la biblioteca universitaria son los de la Universidad. El éxito en el cumplimiento de éstos viene dado por la capacidad de actuación de sus estudiantes, por la relevancia de las publicaciones de sus profesores, por el carácter de foco cultural que tenga y por la utilidad social que consiga la universidad en su región, por tanto, la biblioteca universitaria debe ser un eje dinamizador orientado al logro de dichos objetivos. Sin la colaboración de la biblioteca, sería casi imposible conseguir centros universitarios donde arraiguen el pensamiento libre, crítico y la investigación.

De esta forma, la misión de la biblioteca universitaria es, ayudar al desarrollo de la investigación, contribuir con la formación de buenos profesionales y promover el desarrollo educativo y cultural. Así, la presencia de la biblioteca en el ámbito académico, debe motivar la consecución de  beneficios concretos, como son: mejores calificaciones, calidad investigadora y productividad de sus usuarios. Para ello, tal y como mencionábamos anteriormente, la biblioteca universitaria deberá disponer de buenas colecciones, básicas y especializadas, servicios de referencia presenciales y en línea, de apoyo a la docencia y a la investigación y programas de alfabetización informacional, entre otros.


Siguiendo la línea argumentativa de los servicios de las bibliotecas universitarias, podemos decir, que por lo general, este tipo de unidades de información ofrecen: consulta en sala, préstamo externo, información bibliográfica, documental y de referencia (tanto materiales de referencia convencionales como información electrónica) y la obtención de documentos originales por préstamo interbibliotecario u otros procedimientos. También son imprescindibles los servicios de formación de usuarios o la extensión cultural, y que la biblioteca proporcione facilidades y recursos tecnológicos para apoyar el estudio, el aprendizaje y la investigación.

Asimismo, deben asegurar un horario de servicios básicos que cubra todo el período de docencia. Además de proporcionar acceso a las diversas áreas que la conforman, salones  de estudio individual y grupal, preferiblemente acondicionadas y con aislamiento acústico y dotar de infraestructura informática los diversos espacios para la consulta del catálogo, bases de datos y otros recursos de información en línea; y disponibilidad de Internet inalámbrico, para conexiones de dispositivos móviles y computadoras personales.

Otros servicios son los de alerta o de información personalizada (considerados como servicios de valor añadido) determinados por las necesidades propias de cada biblioteca ateniéndose a la demanda. Entre estos servicios pueden considerarse: difusión selectiva de la información de monografías o de sumarios de revistas, de boletines de novedades generales y temáticos, de boletines de sumarios externos. etc.

Los servicios que más demandan los alumnos suelen ser aquellos relacionados con el estudio, de ahí el préstamo de materiales de lectura, la consulta en sala y el préstamo a domicilio. Éste suele concentrarse en la mayor parte de los casos sobre una pequeña parte de la colección, que responde a las exigencias básicas del profesorado en su actividad docente. Como consecuencia, los periodos de préstamos suelen ser más cortos. Las obras menos demandadas se prestan por periodos mayores, mientras que los materiales de referencia básicos y las revistas científicas están excluidas del préstamo externo en casi todas las universidades. Los profesores, por su condición y responsabilidad, suelen gozar de mayor flexibilidad en el tipo de materiales, número de documentos y plazos extendidos en el préstamo externo. El personal académico suele hacer uso de servicios más especializados, como son:  el préstamo interbibliotecario, la consulta a bases de datos, y las secciones de revistas científicas.

El buen funcionamiento de la biblioteca universitaria requiere una buena comunicación entre los agentes implicados en ella, de manera tal, que se logre la integración con los objetivos y políticas de la biblioteca, evitando su aislamiento. Es importante también, la comunicación directa con los usuarios, para lo cual se implementan instrumentos de comunicación diversos como son los buzones de sugerencias, reuniones con los representantes de profesores y alumnos, formularios web de sugerencias, etc. Este tipo de comunicación fortalece los nexos biblioteca-información-usuario, permitiendo una escucha activa capaces de mejorar los servicios que se ofrecen. 



Los usuarios de las bibliotecas universitarias

En un principio se considera usuarios con derecho pleno a los servicios de una biblioteca universitaria a todos los miembros de la universidad en que la biblioteca se inserta. Por tanto, se incluye a todos los alumnos matriculados, a los profesores, y al personal de administración y servicios. Excepcionalmente, pueden ser usuarios otras personas o entidades cuya utilización se autorice por la dirección de la biblioteca o con las que se firmen convenios o contratos.

Según esto, podemos hacer una primera distinción de los usuarios de las bibliotecas universitarias por su condición de alumnos de primer, segundo o tercer ciclo, o por ser profesor. Podríamos decir que los alumnos de primer ciclo necesitan obras más homogéneas e introductorias. Los de segundo ciclo van comenzando a interesarse por monografías especializadas y ocasionalmente por otro tipo de fuentes. Y que el profesorado y los estudiantes de postgrado y maestría requerirán todo tipo de fuentes documentales de investigación.

Esta clasificación obligará a diferenciar las colecciones, los servicios y las normas de acceso dependiendo del tipo de usuario que tengamos. Las colecciones de alumnos de primer ciclo incluirán  un alto porcentaje de obras con ejemplares múltiples, y con períodos de préstamo externo más cortos, por la gran demanda que tienen. Al mismo tiempo, debe haber una parte importante de la colección, cuyo uso sea más diferenciado y autónomo, formado por monografías que se demandan para trabajos de curso o profundizaciones en la materia. Estas se suelen prestar durante quince días, pues requieren lecturas más sosegadas y la presión sobre ellas es menor.

En cuanto a los usuarios de tercer ciclo y los profesores requieren de la biblioteca préstamos múltiples, para la consulta simultánea de varias obras, necesarias en su investigación. Del mismo modo, necesitarán períodos de préstamo un poco mayores -que se autorizarán siempre que no se pidan obras de carácter no especializado-, y sobre todo, colecciones de revistas que contengan las aportaciones más novedosas en las diversas áreas del conocimiento. Para ellos, es fundamental también el rápido acceso al documento original, cuando localizan referencias que no están en su Universidad.

Por último es importante saber que, la distinción de los usuarios de bibliotecas universitarias, viene dada por su campo de especialización o estudio, por lo que las demandas de información serán diferentes en cada titulación. En estos casos, ni se buscan por igual las publicaciones, ni las bases de datos, ni se demandan los mismos tipos de servicios.

Si las bibliotecas universitarias tienen clara su misión y funciones dentro del centro de estudios al que pertenece y se integra de forma orgánica en la toma de decisiones, podrán cumplir con los objetivos de enseñanza-aprendizaje que demandan los docentes y estudiantes del siglo XXI.

Comentarios

  1. Muy buen artículo, me quedo con la cita mencionada de Thompson, la Biblioteca es el corazón de la universidad.

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