Economía naranja y su vinculación con las Bibliotecas
Esta semana la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) celebra la conferencia sobre el mercado mundial de contenidos digitales. Un evento que tiene como objetivo analizar los últimos avances en el sector de las industrias creativas y cómo éstas se ven impactadas por las tecnologías digitales.
Dentro de las industrias creativas, se habla de "Economía naranja", pero ¿qué es la economía naranja y cómo ésta se vincula con las bibliotecas?. Bien, en el libro "La economía creativa", publicado por John Howkins en el año 2001, se sientan las bases del concepto al desarrollar la idea de economía creativa, definiéndola como "aquellas industrias en las que el valor de sus bienes y servicios se fundamenta en la propiedad intelectual, por ejemplo, la industria cultural, la industria creativa, la industria del ocio, la industria del entretenimiento o la industria de contenidos".
No obstante, tendremos que esperar hasta el año 2013 para hablar de "economía naranja", cuando el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), pone en circulación el libro: “La Economía Naranja: una oportunidad infinita” de Felipe Buitrago e Iván Duque. En su texto, los autores la definen como "aquellas industrias que comprenden bienes y servicios que se asocian tradicionalmente con las políticas culturales, los servicios creativos y los deportes", es decir, el concepto en sí, simboliza las ideas como fuente de producción y las clasifica en tres categorías.
1. Industrias convencionales
Editoriales, impresiones, libros, jornales académicos, revistas, literatura, biblioteca, audiovisual, cine, televisión, fotografía, vídeo, fonografía, discografía y radio.
2. Otras industrias
Artes visuales y escénicas, conciertos y presentaciones, teatro, orquestas, opera, artesanías, diseño, moda, turismo cultural, arquitectura, museos y galerías, gastronomía, productos típicos, ecoturismo y deportes.
3. Nuevas economías naranjas
Multimedia, publicidad, software, videojuegos y soporte de medios
Como vemos, las bibliotecas se encuentran dentro de las industrias convencionales, de ahí destacamos el papel que juegan dentro de la "economía naranja". Las bibliotecas actúan como un agente facilitador, ayudando a que se desarrollen, pues a través de sus servicios de información colaboran para que las personas puedan acceder a la información y al conocimiento. Algunos ejemplos serían:
- Orientar en el proceso para registrar la creación de una obra, pasos para patentarla, etc.
- Programas de formación que instruyan cómo realizar los procesos de acuerdo a su requerimiento.
- Desarrollar colecciones encaminadas a satisfacer las inquietudes de los usuarios.
- Por último, servicios de referencia especializados orientados a temas de emprendimiento.
De esta forma:
Estimulando el emprendimiento y la creatividad, la Economía Naranja sería uno de los pilares sobre los que se basaría el desarrollo económico de un país. Las bibliotecas tienen la responsabilidad de ayudar a los usuarios a transformar la información en conocimiento, apoyando la investigación y con ello la innovación.

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